Sunday, September 6, 2015

El proceso de investigación, Jorge Padua




EL PROCESO DE INVESTIGACIÓN


Jorge Padua
(Tomado de Métodos de la investigación social (II capítulo), 2000, México DF, Fondo de Cultura Económica, pp.28-45.


El proceso de investigación está constituido por una serie de partes íntimamente relacionadas. Del conocimiento de tal interconexión y de su manejo correcto a lo largo de toda la dinamica del proceso, dependerá el resultado sustantivo de la investigación misma.
            Las partes principales son dos la que desempeñan un papel fundamental: el marco teorico y el análisis. La recolección de datos en sí, cualquiera que sea su grado de sofisticación, es un instrumento que garantiza el paso del marco teorico a la verificación del mismo.
            La afirmación expresada en el parágrafo anterior se hace más explicita cuando se entiende que el marco teorico inicia el proceso y da lugar a una problemática expresada a priori, en la forma de un conjunto de proposiciones, que si se presentan en forma aislada, caracterizarán a un estudio como descriptivo; si están interconectadas o interrelacionadas con otras proposición lo caracterizarán como explicativo1.
            Todo problema de investigación comienza siempre como un problema de teorización2. La primera tarea del investigador es la de la codificación de la realidad, y esa codificación sólo puede ser realizada según una teoría (implícita o explícita). Matilda Riley3 concentra el interes en las tres partes principales del proceso: la teoria, los metodos empíricos para la recolección y la realidad o fenómenos sociales concretos.       
La teoria sociológica es el conjunto de proposiciones y definiciones extraídas de la realidad social y que explican los fenómenos sociales concretos. El modelo conceptual es construido a partir de terminos generales, definiciones y supuestos de la teoría o de una porción de ella.


Este modelo señala cuales son los problemas más significativos, las maneras como se seleccionarán los datos, la selección del diseño más correcto, así como la búsqueda de orden o de patrones entre ellos y la interpretación de los hallazgos de investigación.
            El objetivo de la investigación señala los elementos en el modelo que van a ser investigados; pero, repetimos, es el modelo el que señala los supuestos que están por detrás de los elementos. Sin embargo, los objetivos de la investigación pueden ser también la selección de un modelo.
El diseño de investigación se refiere al conjunto particular de métodos seleccionados por el investigador tanto para búsqueda de nuevos hechos, como para la determinación de sus conexiones. Aquí se decide cómo se van a seleccionar los datos, cuáles serán los metodos analíticos, cómo se va a formular el problema, qué tipos de instrumentos especificos se van a utilizar, cómo se va a realizar el pretest, etc.
            En la fase empírica el investigador es guiado por la teoría sociológica, y el modelo hacia los fenómenos sociales concretos que, en terminos de hechos sociales, contrastarán sus hipótesis teóricas.
            En la fase interpretativa se comparan los hechos con su teoría inicial examinando las consecuencias que tienen para la teoría la comprobación o refutación de las hipótesis.
            Así pues, el problema básico es un problema de teorización. Sin embargo, cuando se habla de teorización, por lo general se hace referencia a dos niveles distintos, pero relacionados: a) El nivel conceptual y racional de conceptualización, que define el significado nominal de una ciencia y b) El nivel de teorización para la investigación, es decir, el nivel empírico, que le da el significado operacional a una ciencia.
            Ambos niveles de teorización está relacionados en el sentido de que debe existir una correspondencia real entre el significado nominal de una ciencia y su significado operacional; es decir, debe existir un isomorfismo entre ambos niveles para que el resultado de la operación científica sea conocimiento.
            Hay todo un problema epistemológico en las ciencias sociales que proviene de la falta de correspondencia entre el significado nominal y el significado operacional, dificultad a la que se han propuesto algunas soluciones parciales, que desafortunadamente por su carácter de parciales no han resuelto el problema de una manera satisfactoria. Por el carácter práctico e introductorio del manual, tocaremos muy de lado la consideración de las soluciones propuestas, prefiriendo enfrentar el problema desde una perspectiva diferente.
            Los problemas de teorización pueden ser vistos desde la teoría hacia la investigación, o desde la investigación hacia la teoría. Si bien esto no significa desplazar el problema de la ausencia de isomorfismo entre los niveles de significación y los niveles operacionales, sí implica un desplazamiento de la importancia relativa que se da a los enfoques en la resolución del problema. Si uno mira el problema desde la teoría hacia la investigación, la preocupación deviene casi exclusivamente epistemológica; si la perspectiva va de la investigación a la teoría el problema es más técnico, más pragmático. No se trata de dar a una u otra perspectiva un status superior o inferior. Si tomamos la perspectiva técnica en este texto, lo hacemos conscientes de que si bien las soluciones se concentrarán en problemas operacionales, éstas dependerán – sin ninguna duda – de los resultados y del nivel alcanzado por la disciplina en la resolución de sus problemas a nivel sustantivo.4
            Por operacional debe entenderse una solución que se corresponda al nivel de las necesidades pragmáticas de realizar una investigación empírica, sin dejar de lado los problemas de significado nominal. La aclaración es válida, sobre todo para diferenciar operacional de operacionalismo; esto es, de la práctica que consiste en suprimir los significados nominales en beneficio de operaciones especificas y uniformes.

DISTINTOS TIPOS DE INVESTIGACIONES

            La investigación científica tiene como sus objetivos teóricos más generales, dar respuestas inteligibles, confiables y válidas, a preguntas especificas o problemas de investigación. Las respuestas se dan por lo general en términos de qué (o cómo), dónde, cuándo, de dónde y por qué.

Sin embargo, no toda investigación tiene como propósito responder a todos  los interrogantes; existiendo la posibilidad de que se trate de responder solamente a alguno de ellos. Toda investigación comienza, pues, con algún tipo de interrogante, que tratará de se resuelto en los terminos citados.
            La formulación del problema de investigación es uno de los pasos principales y más difíciles de resolver en cualquier diseño de investigación. El tipo particular de estilo cognoscitivo de una investigación de carácter científico, exige del investigar no solamente claridad en la formulación del problema a investigar, sino también especificidad en téminos del tipo de respuesta que se busca a tipos especificos de preguntass.
            Si en un comienzo los intereses del investigador pueden ser de carácter muy amplio, en terminos de la investigación concreta siempre hay tener bien claro qué es lo que se está buscando, y el tipo de información que dará la respuesta a sus preguntas. Por ejemplo, el investigador puede tener como área de interés general aspectos vinculados al sindicalismo, e imponerse como objetivos buscar la resolución de algunos interrogantes sobre sus características, organización, etc. Pero para los propósitos de la investigación, el problema tiene que ser formulado de manera más especifica buscando las respuestas al nivel de los cinco interrogantes formulados más arriba. Hay que plantear preguntas tales como: ¿cuántos sindicatos hay?, ¿quién los dirige?, ¿cómo están organizados?, ¿con qué tipo de ideología operan?, ¿qué tipo de sindicalismo representan?, ¿cuáles son las relaciones con las bases?, ¿por qué se dan esos tipos y no otros?, etcétera.
            La bibliografía especializada acostumbra diferenciar los estudios o diseños d investigación – según el tipo de pregunta que el investigador plantee –en estudios exploratorios, descriptivos y explicativos.
            Los estudios exploratorios son preponderantes en áreas o disciplinas en donde las problemáticas no están suficientemente desarrolladas, de manera que el investigador tiene como propósito “ganar familiaridad” con la situación antes de formular su problema de manera especifica.
            Por ello, antes que concentrarse en observaciones particulares, la estrategia de investigación consiste en buscar una mayor dispersión posible en las observaciones. En las ciencias sociales, donde las teorias no están formuladas en forma precisa, los estudios exploratorios son necesarios ya sea para la precisión o examen en profundidad de algunos de los supuestos de la teoria, para la construcción de esquemas clasificatorios provisionales, para detectar algún modelo aún no formulado en forma explicita, o bien para facilitar la generación de algunas hipótesis que serán puestas a prueba posteriormente con algún diseño explicativo. Aquí es conveniente repetir que el investigador siempre opera con alguna clase de “modelo” conceptual, con alguna clase de “teoria” sobre la naturaleza del fenómeno o de la situación; por eso la dificultad principal de la aproximación exploratoria puede residir en la creencia, por parte del investigador, de que puede desprenderse a voluntad de sus estereotipos o prenociones.
            El la medida que el tipo de estudios exploratorios involucra por lo general un tipo de “inmersión total” del investigador en la situación, éstos han sido tradicionalmente preferidos por antropólogos y algunos psicólogos sociales, utilizando la observación participante como técnica para la recolección de datos.
            Un obstáculo importante para este tipo de estudios puede sintetizarse en el efecto que dos vertientes tienen sobre la validez interna y externa de los resultados de la investigación: a) Problemas de error, particularmente cuando se utiliza como técnica de recolección de datos algún tipo de observación participante (por ejemplo se producen modificaciones en la estructura de los grupos, en el comportamiento de los miembros, existiendo escasez de control sobre los sesgos potenciales que el investigador pudiese introducir en el registro de la información, etc), y b) Problemas de comparabilidad con otras investigaciones del mismo carácter, y en general se derivan de la falta de sistematización.
            Los estudios descriptivos son más especificos y organizados que los estudios exploratorios, ya que las preguntas aparecen guiadas por taxonomías, esquemas descriptivos o tipologías; en estos estudios el interes está enfocado en las propiedades del objeto o de la situación a ser clasificadas al interior de estos esquemas. Los estudios descriptivos dan por resultado un diagnostico.
            Hanz Zetterberg5 sistematiza en forma precisa las aproximaciones que enfatizan definiciones y las que enfatizan proposiciones, sistematización que permite una distinción bastante clara en los diferentes significados de la palabra “teoría”, según está responda al interrogante de los porqués o al de los cómos; esto es, según enfoque su interes en la explicación o en la descripción.
            La palabra “teoria” se reserva para los sistemas proposicionales, es decir aquéllos donde la unidad es la proposición, y donde las proposiciones ordenadas constituyen el sistema de organización conceptual que, aplicado a las unidades de interes de la disciplina, dan por resultado una explicación.
            La palabra “taxonomia” se aplica a la interrelación de definiciones; una taxonomia es un esquema de definiciones ordenadas que definen tanto el objeto de interes de una disciplina, como las propiedades del objeto o de la situación a los que hay que prestar atención. La aplicación de la taxonomia a un nuevo objeto permite un diagnostico o una descripción. En un apéndice adjunto a este capitulo, presentamos ejemplos de taxonomia en botánica y psicología y una tipología sociológica.
            Los estudios explicativos dan respuestas a los porqués. La respuesta se ubica dentro de la logica de las explicaciones científicas, a traves de teorias organizadas de manera tal que dan cumplimiento a la condición doble de verificación lógica y de verificación empírica. Logica en el sentido de consistencia entre las proposiciones que integran el sistema; empírica en el sentido de correspondencia del sistema proposicional con la realidad empírica. En la fase explicativa de la investigación, el investigador separa – como dice Piaget – 6 lo verificable de lo reflexivo o intuitivo, elabora métodos adaptados a la problemática, metodos que son a la vez de análisis y de verificación.
            El concepto de “ley” pasa a desempeñar un papel importante en el aparato conceptual. Mario Bunge7 especifica cuatro significados distintos de la palabra “ley científica” que resultan de extrema utilidad tanto para la especificación de los problemas, como para la determinación del nivel de preguntas que plantea una investigación de carácter explicativo.    

La especificación de Bunge sigue de cerca a las preguntas que Zetterberg8 sugiere se realicen a una disciplina, para la determinación de su grado de cientificidad.
            Para la ejemplificación de los cuatro significados de la ley científica, seguimos de cerca de Bunge y a su ejemplo de la ley de Newton del movimiento:
1) El primer significado de ley científica (significado ontologico), para Bunge, es la ley como detonando toda relación constante y objetiva en la realidad; es decir la ley como estructura nómica, de pautas invariables al nivel óntico, como pauta objetiva. La ley del movimiento de Newton sería la expresión de una pauta objetiva del movimiento mecanico, pauta que no sería ni verdadera ni falsa sino que simplemente es.
2) El segundo significado de la palabra ley es la ley como enunciado nomológico o como enunciado de ley; es decir, una hipótesis general que tiene como referencia a la ley entendida en su primer significado. En este caso la ley en una pieza de conocimiento, expresado en forma proporcional. Este tipo de enunciado nomológico nace del hecho de que en la medida que no es posible captar las leyes en su significado óntico en toda su pureza, se construyen estos enunciados nomológicos que pertenecen a un modelo de la realidad, modelos que son ideales y que son reconstrucciones cambiantes de las leyes objetivas en el pensamiento científico. Estos enunciados nomológicos son lógicamente necesarios en la medida en que entran en conexión con otros enunciados nomológicos; pero son facticamente contingentes, en la medida en los enunciados son perfectibles, o solamente validos en cierto dominio. En el ejemplo de la ley del movimiento de Newton, el enunciado de ley se expresa en la designación de la formula “fuerza= masa X aceleración”.
3) El tercer significado de ley es la ley como enunciado nomopragmatico, que designa toda regla mediante la cual puede regularse una conducta. En este caso la ley opera como regla de acción, mediante la cual, siguiendo el ejemplo de Newton, es posible predecir o controlar la trayectoria de cuerpos. Aquí la ley denota relaciones invariantes a nivel pragmático, que operan como guías para la acción con fundamento científico ya que se derivan de los enunciados nomológicos.

Esta distinción entre enunciados nomopragmaticos y nomológicos es importante según Bunge, ya que nos permite establecer una distinción entre explicación y predicción. Los enunciados nomológicos constituyen sistemas lógicamente organizados u organizables, que sirven para la explicación. Los enunciados nomopragmaticos, que se derivan de los enunciados nomológico, son las herramientas para la predicción.
4) Finalmente, el cuarto significado de la palabra ley es la ley como enunciado metanomologico, que designa a todo principio general acerca de la forma y del alcance de los enunciados de ley. Aquí estamos a nivel de ley como prescripción metodologica, en la medida en que los enunciados metanomologicos son enunciados explicitos de leyes acerca de las leyes que sirven de guía para la construcción de teorías. El significado de ley está entendido como cierta pauta de la conducta humana en relación con cierto tipo de objetivos y cierto tipo de datos empíricos.
            Puede hablarse entonces de dos niveles de teorización, el nivel taxonómico (donde se hace hincapié en las definiciones y cuyo resultado será una taxonomia o una tipología o un esquema clasificatorio); y de un nivel teorico proposicional, la teoría propiamente tal, donde se incluye tanto al problema de las definiciones conceptuales cuanto a la interrelación de proposiciones con el propósito de explicar.9
            Los conceptos y constructos incluidos en el nivel de la teoría son abstracciones formuladas a partir de generalizaciones de observaciones particulares, que son definidas nominalmente y que proporcionan el nivel de significado o de sentido del sistema. Los constructos y los conceptos tienen significados similares, siendo los constructos conceptos de un nivel más alto de abstracción que tienen como base conceptos de un nivel de abstracción de bajo nivel.

Conceptos y constructos son introducidos en la teoría por medio de definiciones o por medio de operaciones. En el caso de ciencias empíricas se trata de desarrollar un sistema conceptual que tanto a nivel de definiciones nominales como de definiciones operacionales permitan el contraste de la teoría con la realidad.
            Los conceptos entonces describen los fenómenos y en general tienden a ser de dos tipos: conceptos categóricos que son complejos y que se miden a nivel de categorías nominales; y las variables que representan dimensiones de los fenómenos admitiendo grados de variación que se miden a niveles ordinales, intervalares o racionales.
            El concepto es pues un nombre, hay que agregarle una definición. Cuando se ordenan conceptos y definiciones se obtienen esquemas descriptivos que nos sirven para clasificar o diagnosticar la realidad.
            Las definiciones 10 son una forma de “explicar”, si atendemos al significado etimologico de la palabra (desplegar, hacer las cosas planas, más claras, más comprensibles). Pero en las “explicaciones”, por definición, solamente existe un intercambio de simbolos,. La definición implica pues un problema semantico, y el objetivo principal es la clarificación de significados. Esta clarificación de significados es el primer paso importante en la clarificación de eventos. Además, y ese es el fundamento de todos los sistemas definicionales, facilitan la comunicación a nivel profesional, homogeneizando el lenguaje.
            Se acotumbra a diferenciar dos clases principales de definiciones, existiendo dentro de cada una de las clases diferentes tipos:
a)      Las definiciones nominlaes. Son simples convenciones lingüísticas que no expresan ningun valor de verdad. Son simplemente una indicación sobre cómo utilizar el lenguaje, y cuyos significados son dados en forma relativamente arbitraria. Este tipo de definición opera solamente en el nivel simbolico y lingüístic, y son juzgadas en relación a su utilidad. Esto es, entre dos definiciones, no es el caso discutir sobre cúal es la más verdadera, sino cuál es la más util.

De las definiciones nominales la más utilizada es la convencional aristotélica, en la que se definen los fenómenos por medio de dos atributos: un genus proximum y una diferencia specifica; el genus proximum es un atributo que el fenómeno o concepto a definir comparte con una clase más amplia de fenómenos, y la diferencia specifica, un atributo peculiar a la categoría definida. En resumen, una definición nominal introduce una nueva expresión, ya sea a través de una nueva palabra o de un símbolo o de una frase compuesta por medio de una serie de criterios racionales.
                        b) Las definiciones reales. Operan en el nivel simbolico y ademas en el nivel referencial. Las definiciones reales son en sí hipótesis que expresan un valor de verdad. Una definición real, para ser valida, necesita ser probada empíricamente como tal. Por lo consiguiente, las definiciones reales se juzgan en función de su valor de verdad y se establecen mediante la investigación empírica. Lo que el investigador busca mediante una definición real no es solamente lo que la palabra significa., sino cuales son los referentes del  concepto y cuáles son sus propiedades observables.
Una definición real, en un sentido más estricto, es un tipo particular de proposición: una proposición universal afirmativa. Por ejemplo, cuando definimos “hombre” como bípedo implume, estamos implicando que cualquier cosa que sea bípeda e implume es hombre, y que cualquier hombre debe se bípedo e impune. Si bien toda definición real es una proposición, no toda proposición es una definición real, en la medida que esta últimas no solamente tienen consecuencias lógicas sino además ontologicas: esto es, tienen significado real y significado empírico. La proposición “todos los hombres son mortales”es verdadera como proposición logica, pero no es una definición real, ya que no todos los mortales son hombres.
            Carl Hempel (op. cit) establece una diferenciación importante entre definiciones reales, definiciones analíticas y definiciones empíricas, que es muy util, ya que permite hace más flexible el concepto de “definición real” tradicional, demasiado sujeto a las nociones de atributos y de naturaleza – esencia. Para Hempel las definiciones analíticas requieren como criterio de validación solamente una reflexión sobre los significados de las expresiones que las constituyen, mientrs que las definiciones empíricas requieren del análisis empírico. Más adelante presentamos algunos ejemplos de P. Lazarsfeld, que basándose en las conceptualizaciones de Hempel, sugiere un método para la operacionalización de variables, mediante la idea de pasaje de conceptos a indicadores.
Proposiciones e hipótesis
            Cuando se conectan conceptos tenemos un juicio teorico: por ejemplo: a más alta la extracción de clases de un alumno,  mayor la probabilidad que éste tenga un rendimiento alto en la escuela primaria. Estas conexiones entre conceptos están justificadas tanto a nivel teorético cuando el investigador provee las razones acera de por qué los conceptos deben conectarse de esa forma y no de otra (por ejemplo en el juicio anterior aduciendo tanto el efecto de la socialización diferencial por clase social, las expectativas de los maestros, etc); cuanto a nivel operacional, es decir a nivel de cómo se conectan los conceptos, especificando los parámetros del juicio (por ejemplo especificando si la relación es lineal, curvilinear, potencial; si los coeficientes representan la unidad o una fracción de ella; si la relación es positiva o negativa).
            Proposiciones, hipótesis y enunciados se utilizan por lo general como sinónimos, aunque en el sentido técnico pueden significar cosas distintas. Por lo general, los investigadores hablan indistintamente de proposición o de hipótesis, mientras que los epistemologos utilizan con mayor frecuencia las palabras “enunciado”, “proposición” e “hipótesis” con un carácter más preciso.
            Por proposición vamos a entender “cualquier generalización que puede probarse como consistente o inconsistente con respecto a otras generalizaciones que forma parte del cuerpo organizado de conocimiento: las proposiciones científicas, ademas, deben ser sometibles, directa o indirectamente, a la verificación empírica. Una hipótesis es un juicio de carácter conjetural. Para W. I. Beveridge11, la hipótesis “es la técnica mental más importante del investigador y su función principal es sugerir nuevos experimentos o nuevas observaciones”. Cuando se habla de hipótesis, por lo general el investigador se ubica en una logica de tipo deductivo, donde las hipótesis son algunas implicaciones de la teoria que esperan verificación.
           
Para Zetterberg (op. cit) las proposiciones teoreticas o de alto valor informativo son aquellas que “pueden ser probadas como incorrectas por un gran numero de distintas maneras “, esto es, las que dan cuenta de una gran variedad de eventos. Galtung define a las hipótesis como conjunto de variable interrelacionadas y a una teoria como conjunto de hipótesis interrelacionadas12
            Como puede verse, no existe distinción sustancial entre la definición de proposición de Zetterberg y la definición de hipótesis de Galtung. En el fondo están hablando de la misma cosa: Galtung desde la perspectiva de la matiz de datos y Zetterberg desde las teorias de la axiomatización. Para los propósitos de la investigación empírica, los criterios de Galtung son algo más operacionales que los de Zetterberg. El primero sostiene que una hipótesis es una oración o sentencia acerca de cómo se distribuyen un conjunto de unidades en un espacio de variables. Para el lenguaje de la matriz de datos, las hipótesis tienen la forma siguiente: a) Se da una unidad (mesa, clase social); b) Una o más variables (color, participación política); c)Las variables tienen valores (rojo, azul, etc.; alta, media, baja): d) Puede hacerse referencia a un conjunto de unidades con más de un elemento, y e) Puede referirse a un atributo o propiedad de la unidad.
            A diferencia de Zetterberg, Galtung concibe hipótesis de una variable (descrptiva): esta mesa es verde y alta ; de dos variables: a mayor la clase social, mayor participación política; o multivariatas, en cuyo caso comenzamos a hablar de sistema de hipótesis, tal como por ejemplo aparece en el diagrama del capitulo I, donde ademas de hacer referencia a un atributo o propiedad de una unidad, establecemos vinculos – que pueden ser causales – ya sea entre distintas propiedades de una unidad, ya sea de interrelación entre distintas unidades y propiedades.
            Hasta aquí lo que importa destacar es la idea de explicitar las proposiciones o hipótesis. Es aconsejable hacer algunos esfuerzos para llegar a un máximo de axiomatización de la teoria, entendida ésta como sistema proposicional o de hipótesis.

            La explicitación de las proposiciones y de las definiciones, y su tratamiento teorico a traves de la reducción de matrices (combinando proposiciones con definiciones o proposiciones), tiene la ventaja de hacer visibles todas las ideas implícitas en algunas ideas dadas.13
            Una vez explicitadas las proposiciones, el siguiente paso es la verificación de las mismas (si se trata de hipótesis /proposiciones aisladas) o de las interrelaciones entre las proposiciones, en esquemas multivariatos.
            La verificación en el caso del conjunto de proposiciones interconectadas es ver cuán bien (cualitativa y/o cuantitativamente) se ajusta esta estructura con la estructura empírica que indican los datos.
            Aunque la idea es simple, de ningun modo es sencilla. Llegar a la formalización no es tarea nada facil, principalmente porque nuestras disciplinas están en etapas embrionarias en lo que a especificación de estructuras causales se refiere (y sobre el problema de la causalidad misma aún no se ha dicho la última palabra).
            Por otra parte, no hay todavía acuerdo sobre qué se entenderá por algún concepto dado o por alguno otro. Más técnicamente, como lo expresamos líneas arriba, no hay taxonomías completas y es insuficiente el trabajo que se hace por desarrollarlas y, como sabemos, poco puede la teorización sin buenas taxonomías y las taxonomias sin buenas teorizaciones.
            Pero es una excelente manera de operar y hay muchos investigadores que no la utilizan. Consideremos nuestro medio: es practica muy utilizada el que, en base a algunas inquietudes más o menos difusas, y en todo caso bien implícitas, se recogen primero los datos y luego se fabrica la teoria, según lo que den los cuadros. En el mejor de los casos, en estas investigaciones se publicaran algunas caracterizaciones generales. En el peor, las investigaciones terminan en la recolección de datos, acumulando cuestionarios o tarjetas perforadas y guardándolos en un rincón de alguna oficina.14

Y es por ello que volvemos a señalarlo: no se insiste como es debido en la teorización y en la dinamica del proceso de la investigación.
Conceptos, indicadore, índices
            Como último punto, como ejemplo de una maneras de trabajar, queremos exponer la operacionalización de algunas de las dimensiones de la personalidad autoritaria,15 a través de las ideas desarrolladas por Lazarsfeld y colaboradores16 sobre el pasaje de los conceptos a los indices empíricos. Podria decirse que es el paso de un concepto a una variable.
            Supongase un sistema de hipótesis (o de proposiciones) o un numero de proposiciones que pretendan describir o explicar aspectos relacionados con elementos de la personalidad que puedan predisponer formas de reacciones hostiles frente a ciertos grupos raciales. A partir de esta idea general, es necesario comenzar con la especificación y organización de la forma como se abordará el tema de investigación.
            Lo que aquí nos interesa es que una vez que uno haya explorado la literatura existente, y se hayan formulado las proposiciones, se debe tomar cada uno de los conceptos que involucran las proposiciones y proceder a operacionalizarlos para poder aprehenderlos en forma empírica. Retomemos el caso de la “personalidad autoritaria”. La idea principal de los autores es que la personalidad humana funciona como un todo, de manera que sus convicciones políticas, economicas y sociales son el reflejo de aquellas tendencias profundas de su personalidad.
            La idea de Lazarsfeld es que el paso de los conceptos a los indices, incluya cuatro etapas: 1) La imagen inicial. 2) Las dimensiones. 3) Los indicadores. 4) La formación de los índices.
            A) En la imagen inicial el o los autores tienen lo que puede calificarse como una idea más o menos vaga del concepto. A través de estudios de bibliografía existente, tanto de la dedicada a la teoria como a la investigación, los autores han llegado a una imagen más clara del concepto, entendiendo por imagen más clara la posibilidad de poder realizar la segunda etapa, esto es:


            B) La descomposición del concepto original en las dimensiones que lo componen. Antes de ver lo que trataron Adorno y colaboradores, damos un ejemplo de otro tipo: la inteligencia es un concepto complejo, cuyas dimensiones son inteligencia verbal, espacial, manual, numérica, abstracta, etc.; la participación política es otro concepto complejo, cuyas dimensiones pueden ser la forma de participación, los valores frente al sistema y actitudes, etc.
            Adorno y colaboradores trabajaron cuatro dimensiones de la ideología general del autoritarismo. Ellas son: 1) El antisemitismo; 2) el etnocentrismo; 3) El conservadurismo político – economico, y 4) Las tendencias antidemocrática implícitas.
            Dentro de cada una de estas dimensiones Adorno y colaboradores llegaron a establecer nuevas dimensiones (o subdimensiones si queremos seguir nuestro razonamiento). No analizaremos todas las dimensiones, pero tomemos una como ejemplo: la más conocida es la de las tendencias antidemocráticas implícitas. Este concepto de tendencias antidemocráticas implícitas incluye 9 dimensiones (o subdimensiones) que son las siguientes:
1)      Convencionalismo (conventionalism).
2)      Sumisión autoritaria (authoritarian submission).
3)      Agresión autoritaria authoritarian agresión)
4)      Anti-intracepción anti- intraaception)
5)      Superstición y estereotipia (superstition and stereotipy)
6)      Poder y dureza (power and “toughnes”).
7)      Destructividad y cinismo (destructiveness and cynism)
8)      Proyectividad (projectivity).
9)      Sexo (sex).
C) El paso siguiente consiste en encontrar los indicadores para cada una de estas dimensiones. Y estas son las preguntas concretas que se les hicieron a los sujetos para que ellos respondieran según su grado de acuerdo o desacuerdo. Por ejemplo, la dimensión convencionalismo operó con algunos de los siguientes indicadores:
Item 1: “La obediencia y el respeto por la autoridad son las principales virtudes que debemos enseñar a nuestro niños.”
Item 37: “Si la gente hablara menos y trabajara más, todos estariamos mejor.”
Item 9: “Cuando uno tiene problemas o preocupaciones, es mejor no pensar en ellos y ocuparse de cosas más agradables.”
Item 41: “El comerciante y el industrial son muchos mas importantes para la sociedad que el artista y el profesor.
Una pequeña acotación al respecto es que no nos parece correcto el procedimiento empleado por los autores de utilizar los mismos indicadores para una serie de dimensiones. Por ejemplo, el item: “Si la gente hablara menos y trabajara más, todos estariamos mejor”, aparece como indicador de convencionalismo, agresividad autoritaria y antiintraceptiva. Si bien es aceptable que aquellas dimensiones estén intercorrelacionadas, esto no es demostrable utilizando este procedimiento, ya que el hecho de estar utilizando los mismos items, hace que la correlación (si es que hay) aparezca exagerada.17 Ademas, esto es un caso claro de tautología.
D) El paso final es recomponer el concepto original, uniendo las partes. Esta unión de partes es llamada aquí formación de indice. En el caso de los autores que tratamos, el concepto tendencias antidemocráticas implícitas es recompuesto a través de una escala (que es una forma particular de indice) bastante conocida como Escala F.
El paso de “retorno” de los indicadores al “nuevo” concepto (variable) puede tener mayor o menor grado de refinamiento, dependiendo éste de los objetivos de la investigación y/o del grado de precisión que se desee.
Este paso final de recomposición del concepto en un indice, es la parte final de operacionalización del concepto en variable.
            La palabra variable es entendida en un sentido bastante amplio, como algo que “varia” e incluye lo que podría denominarse atributo (nivel de medición nominal, donde la variación se da simplemente como un problema de distinción de clase), a cuasi variable (mediciones de nivel ordinal, donde además de distinciones de clase se hacen distinciones de grado en términos de rango), o de variables propiamente tales (niveles de medición intervalar y racional).

Notas
1 Esta es la diferenciación que hace Galtung en Teoria y metodos de la investigación social; Eudeba, Buenos Aires, 1966. Nosotros preferimos diferenciar los estudios descriptivos y explicativos, según éstos se basen en definiciones o proposiciones.
2 La realidad no se da al análisis sino que es reconstruida en el proceso analítico mismo. No medimos la realidad, sino medimos en la realidad, mediante la traducción del “objeto real”, en un “objeto científico”, a través de un haz de conceptos que tienen significados nominales para una teoría general o particular (ver Manuel Castell, Problemas epistemológicos implícitos en la práctica sociológica – FLASCO; Santiago de Chile, 1968).
3 Matilda Riley, Sociological Research: A Case Approach, Harcourt, Brace and World, Nueva York63.

4 El lector interesado en el problema puede recurrir a una abundante bibliografía especializada entre otros recomendamos: May Brodbeck (ed.) Readings in the Philosophy of the Social Sciences: The Mc Millan Co., Nueva york, 1968; Leonard Krimerman, The Nature and Scope of Social Science: A Critical Anthropology; Appleton – Century –Crofts; Nueva York, 1969; Abraham Kaplan, The Conduct of Inquiry.Methodology of Behavioral Science; Chandler Publ. Co.: San Francisco, 1964; Gaston Bachelard, La formación del espiritu cientifico. Contribución a un psicoanalisis del conocimiento objetivo; Siglo XXI, Buenos Aires , 1972; p. Bourdieu, J.C. passeron, J.C. Chamboredon, Le Métier de Sociologue; Mouton/Bordas; parís, 1968
5 Hanz L. Zetterberg: On Yheory and Verification in Sociology; The Bedminster Press; Nueva York, 1965 (3a ed).
6 Jean Piaget, “La situación de las ciencias del hombre dentro del sistema de las ciencias”; en J. Piaget, W. Mackenzie, P. Lazarsfeld y otros, Tendencias de la investigación en las ciencias sociales; Alianza Universidad, UNESCO, 1970.
7 Mario Bunge, La ciencia, su metodo y su filosofía; Ed. Siglo XX, Buenos Aires, 1970, y Causalidad: el principio de la causalidad en la ciencia moderna; EUDEBA, Buenos Aires, 1965

8 Las preguntas que Zetterberg (op. cit.) sugiere son: 1) ¿existe un orden subyacente a la realidad social? 2) Si es así, ¿se han descubierto algunas leyes sociológicas? 3) Si es así, ¿se han combinado esas leyes en teorias que explican la realidad social? 4) Si es así, ¿se han utilizado esas teorias para calcular soluciones a problemas prácticos?
9 La naturaleza de la explicación en ciencias sociales involucra no solamente a una serie de argumentos sobre el estatuto de la explicación como conocimiento científico (ver por ejemplo J. Padua, “Estudios globales y estudios parciales: un análisis desde la perspectiva epistemológica”, ponencia presentada al Seminario sobre Interrelaciones entre la Dinamica Demográfica y la Estructura y Desarrollo Agrícola, en Cuernavaca, México, noviembre de 1974) ,sino que tiene que ver con el tipo de explicación más apropiada a los fenómenos sociales (teleologica, cuasiteleologia, no teologica, probabilística, genetica estructural, etc) . No entramos a considerar a estos argumentos en este texto, pero recomendamos parte de la bibliografía que se cita en la primera parte de este capitulo, con el agregado tal vez del texto de Ernest Ángel. The Structure of Science. Problems in the Logic of Scientific Explanations; Harcourt, Brace & World, Nueva York, 1961.
10 Para una discusión en detalle del tema conviene leer de Carl Hempel, “Fundamentals of Concept Formation in Empirical Science”; International Enciclopedia of United Science. Vol. II, Num 7; y Hubert Blalock, Theory Construction; Prentice-Hall, Nueva Jersey, 1969.
11 W.I. Beveridge, The Art of Scientific Investigation, W.W. Norton Co., Nueva York, 1957
12 Para un tratamiento muy penetrante del tema hipótesis, recomendamos la lectura del tomo II de Galtung (op. cit) que contiene uno de los tratamientos más completos, del cual señalamos aquí solamente algunos puntos relevantes a nuestra linea de argumentación.
13 Un tratamiento bastante extenso del tema, puede encontrarse en Zetterberg (op. cit).
14 Para un buen desarrollo de lo que se conoce como “serendipiti” ver Merton, R.K. “Teoría y Estructuras Sociales”, FCE, México

15 Adorno, Frenkel – Brunswik, Sanford y otros “The Authoritarian Personality”, Harper and Brothers, 1950, Nueva York..
16 Lazarsfeld P. “Evidence an Inference in Social Research” en “Evidence an Inference” Lerner y colab. Free Press, 1958, Nueva York.
17  Existe una abundante bibliografía critica sobre los estudios de “La personalidad autoritaria”; ver por ejemplo un buen resumen en Brown, R.:Psicología social; siglo XXI, México, 1972. Para un análisis mas profundo ver por ejemplo Christie, R. & Jahoda, M. (eds). Studies in the Scope and Methods of the Authoritarian Personality”; The Free Press, Nueva York, 1954.

En torno a la hipótesis, Alfredo Tecla



 En torno a la hipótesis

Alfredo Tecla, 1998, “En torno a la hipótesis”, en Metodología en las ciencias sociales, México: Ed. Taller Abierto, pp 103-114.
        
            En la discusión actual sobre el método científico es curioso observar posiciones extremas que consisten en negar la importancia de las hipótesis en la investigación. Así hay quien afirma que el investigador debe enfrentarse a su objeto de estudio libre de prenociones, sin hipótesis, pues éstas lo perjudicarían y no sería capaz de sujetarse a los hechos ni de alcanzar, por lo tanto, la objetividad. No cabe duda que estas posiciones están inspiradas en gran parte, en el rechazo a las “prenociones” de Durkheim, el cual  sostenía que la construcción de un modelo hipotético debía surgir en el proceso mismo de la investigación. Para Durkheim el primer paso de la investigación consiste en la definición del objeto de estudio en términos de alguna característica observable, y es en base a la observación y a la comparación cómo el investigador extrae los rasgos comunes que le permiten construir el “tipo medio” o “normal”. A primera vista, caemos en cuenta de que Durkheim atribuye la prioridad al proceso inductivo – se va de lo particular a lo general y no da importancia, al menos en esta fase al proceso deductivo. Para nosotros el proceso del conocimiento es un proceso dialéctico que incluye tanto la inducción como la deducción. Ya en otra parte hemos dicho que el investigador no se enfrenta a su objeto de estudio desnudo de teoría; sin nociones generales, por muy vagas e imprecisas que éstas sean, y al punto hemos recordado a Marx cuando afirma que sólo se hacen hipótesis en vista de algún fin determinado. Desde el primer momento, es preciso disponer de una cierta representación general del objeto de estudio. La práctica ha demostrado que aquellos que evitan las cuestiones generales y que desconocen la importancia de las hipótesis caen en el más absurdo y estrecho empirismo.
            Algunos sociólogos norteamericanos nos dan evidencia de ello cuando renuncian a cualquier principio general y modelo hipotético, estos sociólogos intentan formular un modelo de la estructura social inferido supuestamente de la realidad. Auxiliados por encuestas y cuestionarios proceden a la construcción empírica de sistemas de estructuras sociales, tomando como base la opinión subjetiva de los entrevistados. Estos modelos construidos “empíricamente” sin referencia a algún marco general ni a hipótesis se caracterizan por su arbitrariedad y por su subjetivismo. En el mejor de los casos no trascienden el simple nivel descriptivo. En la elaboración de esquemas de la estructura social capitalista, los sociólogos burgueses utilizan los dos métodos básicos del empirismo, el llamado subjetivo y el llamado objetivo. En esencia son los mismos. Ambos utilizan las técnicas del cuestionario y la encuesta. La diferencia, formal en este caso, consiste simplemente en el que el método “subjetivo” cuestiona directamente a los entrevistados interrogándolos sobre su “concepción personal” de la estructura social y sobre su opinión de a qué grupo social pertenecen; mientras que en el método “subjetivo” se distinguen por realizar encuestas orientadas a conocer los ingresos, la ocupación, el modo de vida, etc., según lo que el sociólogo considera significativo para determinar el carácter de las clases o capas sociales.55
            Sin comprender el trasfondo ideológico del asunto, calificaríamos de ingenuas estas posiciones. El ejemplo citado nos permite evaluar como absurda la pretensión de elaborar un esquema de la estructura social partiendo de lo que el entrevistado piensa, opina o se imagina. Sin embargo, estas posiciones se dan, y no solamente eso, sino que han tenido gran importancia dentro de la sociología burguesa.
            Otra cuestión que tiene que ver con lo general y lo particular, es el caso contrario de la elaboración de hipótesis partiendo del principio o esquemas muy generales y abstractos, sin tomar en cuenta los niveles medios de análisis. Un ejemplo conocido es el de Talcott Parsons, el cual elabora sus famosos modelos sobre el sistema y la estructura social, partiendo de conceptos de una generalidad ambigua como son los términos de “sistema” y “estructura” sin haber definido suficientemente sus características, ni sus interrelaciones y su coordinación.
            De esta  manera, para Parsons, “sistema” es la sociedad en lo general, y la sociedad es “aquel tipo de sistema social que comprende todas las condiciones principales para existir como sistema autoestabilizante” (T. Parsons an Shils, Towar a General Theory of Actino, Cambridge, 1951, p. 26) Parsons construye sobre esta base sus cuatro tipos de estructura social.56
1)   “La imagen universal de la adquisición” que corresponde a la sociedad moderna donde la finalidad de los individuos consiste en la adquisición en sí.

55Ver W.L. Wagner, Social Class en America, Chicago, 1949
56Parsons y su esencia consideran la estructura social como el resultado y el modo particular de los efectos mutuos de disposiciones, sentimientos y emociones de seres humanos, es decir, la estructura de sus interrelaciones. Mientras que el “campo de acción” es la imagen que tienen los hombres de las condiciones y eventos circundantes (Ver. T. Parsons. The Social Sistem).
2)   “La imagen universal de la asignación”, se refiere a la sociedad organizada jerárquicamente en la que se asigna, desde arriba, su actividad a cada individuo su papel, “donde a diferencia del primer modelo el valor de la adquisición es aprobado en ciertos niveles solamente. 3) “la imagen particular de la adquisición,” 4) y por último “la imagen particular de la “asignación”, donde está ausente una motivación general de la adquisición y cada actividad se valoriza por separado. Pensamos que este ejemplo ilustra suficientemente cómo la falta de los niveles intermedios del análisis y el partir de generalizaciones ambiguas y abstractas conducen a la elaboración, en este caso, de “tipos” totalmente abstractos y discordantes con los tipos sociales realmente existentes como formaciones económicos – sociales.
El ejemplo de Parsons nos sirve también para abordar la cuestión de las diferencias que se dan entre la teoría y la hipótesis. Esta claro que lo que propone Parsons como teoría no son más que modelos hipotéticos y, desde nuestro particular punto de vista, falsos. Sin embargo, las argumentaciones de este tipo son consideradas comúnmente como teorías o bien, como en el caso de Bunge ( y a fin de cuentas de Popper), se termina por reducir las teorías a un simple conocimiento hipotético. Hay que recordar la aseveración de Bunge de que el núcleo de toda teoría científica es un conjunto de hipótesis verificables. Pero Bunge va más lejos al agregar lo siguiente:
            “Más aún: habitualmente se concuerda en que debiera llamarse “hipótesis”no sólo a las conjeturas de ensayo, sino también a las suposiciones razonablemente confirmadas o establecidas  pues probablemente no hay enunciados fácticos generales perfectos”57. Ya nos hemos referido a lo que consideramos una falla en la argumentación de Bunge (ver material sobre el “problema”) en cuanto a que no toma en cuenta el carácter absoluto y relativo de la verdad, pues si bien es cierto que no hay verdades absolutas, también es cierto que la verdad es siempre concreta y que las verdades “relativas” son parte de la verdad absoluta. Las teorías que, consideradas científicas en un determinado momento por haber sido confirmadas o verificadas, y que, posteriormente son puestas en duda por los nuevos hechos – o bien que no alcanzan a explicar suficientemente los hechos a que se hace referencia y que son desplazadas por nuevas teorías, no son negadas en su totalidad, sino que queda en pie una parte de ellas, o bien su concepción general como una aproximación a un conocimiento más exacto. El hace aquí referencia a las teorías que ha sido verificadas o confirmadas, excluye aquellas “teorías” que eran simples fantasías o bien eran falsas y que a juicio de la gente de la época eran consideradas como “verdaderas” o “científicas”: como por ejemplo, la teoría de que la tierra era cuadrada, o bien que era el centro del universo o los tipos de estructura social de T. Parsons, etc., etc. Así pues, pregunta obligada es ¿qué es lo que distingue a la teoría de la hipótesis científica? Kopnin nos informa en su Lógica Dialectica58 sobre las vicisitudes a que se ha visto sometida la hipótesis a través de la historia, pasando por la concepción negativa que de ella tenían Newton y de la influencia perjudicial que le adjudican. Comte, Mach y Avenarius tenían una visión apocalíptica de la hipótesis “calificándola de veneno de la filosofía y peste de la razón, afirmando que la finalidad de la ciencia no es la de construir hipótesis, crear sistemas y teorías, sino la de describir los fenómenos sin plantearse el conocimiento de la ley que regula su movimiento.59
            El positivismo ha optado por a) rechazar la hipótesis; o bien, b) por reducir el conocimiento científico a un conocimiento hipotético. Ambas opciones son incorrectas. El materialismo dialéctico parte de la relación dialéctica que establece entre el sujeto y el objeto de conocimiento.
            El método científico que tiene como fin la reproducción del objeto por la vía del pensamiento tiene su fundamento en la unidad entre la práctica y la teoría. Se considera a la teoría como el conjunto de conceptos, categorías, modelos, leyes, teorías, problemas e hipótesis, o sea las diferentes formas de reflejo del concreto sensible en la conciencia del sujeto de conocimiento.
            A otro nivel, hacia el interior de la “teoría”, están aquellas teorías que han sido verificadas por la vía de la demostración, de la práctica, que son fidedignas, y que hay que distinguirlas de aquellas teorías que están formuladas a nivel de suposición y que no  han sido verificadas; que todavía no se han determinado si son o no son fidedignas, es decir, las hipótesis.
Además hay que distinguir la teoría que está planteada en forma problemática, o sea los problemas científicos. La posición de Bunge de reducir el conocimiento científico a un conocimiento hipotético tiene que ver con este nivel.

57 M. Bunge, La Ciencia , su Método y su Filosofía, Buenos, Ed. Siglo XX, 1973, p. 62.
58 P. V. Kopnin, Lógica Dialéctica, Ed. Grijalbo, México, 1966.
59 Ibid. P. 428
            Kopin nos define la teoría, en sentido cito, como “una vasta esfera de conocimientos que describe y explica el conjunto de los fenómenos, que se dan a conocer las bases reales de todas las tesis enunciadas y que circunscribe las leyes descubiertas en dicha esfera a un principio unificados único”60
                Lo que destaca en esta definición es su unicidad y organicidad; si no existe el principio unificador y la organicidad ningún cuerpo de conocimientos puede constituir una teoría científica. Y por último, si no existe argumentación, demostración, de las tesis que la componen tampoco hay teoría. Desde este punto de vista, la hipótesis se distingue solamente en cuanto a que es una teoría no comprobada, no demostrada. Pero, podemos afirmar que, desde el punto de vista formal, no se distingue de la teoría.
            Etimológicamente “hipótesis” significa “punto de partida”; por ser una teoría cuya veracidad no ha sido demostrada o argumentada, se define como una suposición o conjetura, pero de ninguna manera puede ser reducida a una simple suposición. La hipótesis científica está apoyada en el conocimiento científico; es la posible respuesta a un problema de carácter científico y por tanto posee una base objetiva. La parte conjetural viene a constituir su parte subjetiva en tanto no sea demostrada. La subjetividad de la hipótesis no debe interpretarse en el sentido de que su contenido sea necesariamente subjetivo, es decir, que no corresponda las propiedades objetivas del concreto sensible; sino en el sentido de que es una argumentación o explicación que puede ser o no cierta. La contratación de la hipótesis puede conducir a los resultados siguientes: 1) que la hipótesis sea verdadera, con lo cual se establece que su contenido es objetivo y pasa a formar parte de la teoría científica, 2) que la hipótesis sea falsa, con lo cual se establece que la parte conjetural sea subjetiva por su contenido, 3) que la hipótesis sea parcialmente verdadera, es decir, que su parte conjetural, por su contenido tenía una parte subjetiva y otra objetiva, siendo un paso obligado la modificación de la hipótesis para reiniciar el proceso de su constratación. Se puede asegurar que las hipótesis anteceden a la teoría. Las teorías científicas surgieron primeramente como hipótesis y las nuevas teorías dan paso al planteamiento de nuevos problemas y a la elaboración de nuevas teorías dan paso al planteamiento de nuevos problemas y la elaboración de nuevas hipótesis; es un proceso dialéctico.

60 Ibid. p. 430.
Como señala Engels, la hipótesis; es la forma en que se desarrolla las ciencias. El paso de hechos aislados al conocimiento de la ley, de una estructuración teórica a otra que refleja las leyes del movimiento de los fenómenos con mayor exactitud y profundidad, se realiza por medio de la hipótesis”.61
            En otro trabajo62 nos referimos a las teorías del materialismo histórico para ilustrar el paso de la hipótesis a la teoría, decíamos:
            “Primero nos referiremos a las tesis fundamentales de la concepción materialista de la historia. El materialismo histórico considera fundamental el modo de producción, lo define como las relaciones que se establecen entre los hombres en el proceso de producción de bienes materiales y afirma que existe una necesaria correspondencia entre sus aspectos contrarios, es decir, entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción. Enseguida se establece que las relaciones de producción son determinantes respecto a las demás relaciones humanas. Las teorías de materialismo histórico fueron elaborados a nivel de hipótesis entre los años 1840 a 1850; y por primera vez ofrecían la posibilidad de estudiar los fenómenos historicos y sociales con pleno rigor científico.
            No fue a través de 25 largos años de estudio como Marx llegó a la comprobación de sus hipótesis. Con la aparición de El capital, la concepción materialista de la historia deja de ser una hipótesis para convertirse en una teoría científica. Marx reunió una masa colosal de datos y con extremo rigor lógico, pasando de análisis a la síntesis, de lo abstracto a lo concreto, formuló las leyes esenciales que rigen a la sociedad capitalista. Tomando como “modelo vivo a Inglaterra”, país en el que habían madurado las relaciones capitalistas, dedujo los rasgos y aspectos más esenciales de la sociedad capitalista”.
            De acuerdo con Gorski y Tavants, la hipótesis debe reunir las siguientes condiciones:

61 Ibid. p. 430.
62 A. Tecla, teoría, Métodos y Técnicas en la Investigación Social, México, Ed. Cultura Popular, 1976, p. 33.
1)      No ha de hallarse en contradicción con ningún dato de la ciencia. Por su contenido no ha de contradecir la concepción científica del mundo, ni los conocimientos científicos existentes cuando se formula la hipótesis.
2)      Ha de ser suficiente para poder explicar todos los hechos que motivan su formulación.
3)      Ha de explicar, mejor que ninguna otra suposición, los fenómenos y hechos a que se refiere.
4)      Es, por tanto, evidente que no puede considerarse la hipótesis como una suposición fantástica arbitraria y quimérica. Sobre un problema cualquiera de la ciencia pueden idearse incontables suposiciones que dan alguna que otra explicación si se consideran al margen del conjunto de conocimientos científicos de la época. Pero esto no basta, ni mucho menos. La hipótesis ha de articularse orgánicamente en la rama de la ciencia en que ha de ser aplicada.63
La hipótesis se clasifican de acuerdo a diferentes criterios. En primer lugar éstas pueden ser clasificadas según el grado de abstracción en teorías o empíricas. Las empíricas son aquellas que hacen referencia directa a la realidad, mientras que las teóricas deben ser contrastadas o bien a través de otras hipótesis más particulares o bien que sus elementos conceptuales deben ser desglosados hasta llegar a los indicadores que dan cuenta directa de la realidad, o sea el paso de las categorías teóricas a las operativas. De tal modo; podemos decir que las hipótesis teóricas, solo pueden ser controladas indirectamente, mientras que las empíricas en forma más o menos directa. El “más o menos” es porque no hay que olvidar que los grados de abstracción son relativos.
            También hay que distinguir a las hipótesis formuladas en la fase inicial de aquellas que surgen en el proceso mismo de la investigación como respuesta a los nuevos problemas detectados y que llamamos emergentes. Entre las hipótesis elaboradas en la fase inicial destaca la hipótesis de investigación (hipótesis de trabajo) que nos da una primera aproximación general de nuestro objeto de estudio, fijándolo y precisándolo en términos de sus características esenciales, como una unidad.

63D.P. Gorsky y P.V. Tavantas, Lógica, México, D.F., Ed. Grijalbo, 1968, p. 241. 
Antes de seguir adelante hay que señalar que frecuentemente el investigador trabaja con un conjunto de problemas y por lo tanto con un correspondiente sistema de hipótesis. El tener una visión del conjunto de las hipótesis como un sistema, guarda especial importancia , pues nos permite ver las interrelaciones objetivas de nuestro objeto de estudio y tener una visión integral de él como una totalidad. De acuerdo con la posición que ocupan las hipótesis en el sistema se pueden clasificar en globales (o generales), principales, secundarias, centrales y auxiliares.64 Los grados de influencia y dependencia entre las hipótesis varían de acuerdo con su función dentro del sistema. Las hipótesis centrales son las que determinan y caracterizan al sistema, cualquier cambio a este nivel repercute en el conjunto de sus relaciones. A nivel de las hipótesis centrales se puede destacar todavía a la hipótesis que juega el papel principal. Todo esto nos hace ver la necesidad no solo de la clasificación, sino del ordenamiento y jerarquización de las hipótesis. La relación entre las hipótesis centrales y auxiliares y entre las principales y las secundarias es muy compleja. Para tener una noción aproximada de esta complejidad, daremos un ejemplo – a reserva de que esto se amplíe en otra ocasión – respecto a las relaciones que se dan entre una hipótesis central y una auxiliar. Estas relaciones se pueden expresar de la siguiente manera:
                                   Hc es verdadera                                             Ha es verdadera____________
                                   Hc es falsa                                                     Ha es falsa _______________
                                   Hc es verdadera                                             Ha es falsa                             
            O sea que la hipótesis auxiliar (Ha) es siempre dependiente de la hipótesis central (c). Siempre que Hc es falsa Ha resulta falsa, pero no siempre que Ha es falsa Hc resulta falsa.
            Hay que tener en cuenta por ultimo, que una misma hipótesis central puede relacionarse con varias hipótesis auxiliares.
            Con respecto a las hipótesis generales y particulares ya hemos señalado la complejidad de sus relaciones. Antes de hablar de niveles de generalidad entre un sistema de hipótesis es necesario hacer la distinción entre los postulados teóricos generales y las hipótesis, pues estas diferencias han sido omitidas por algunos autores.

64 Respecto a la clasificación de las hipótesis véase a Friedrich y Veller. Sobre las hipótesis auxiliares véase a Hempel.
Por ejemplo, cuando Popper habla del “modus tollens” como una de los procedimientos lógicos para establecer lo que él llama la falseabilidad de un sistema de enunciados, señala previamente que, los enunciados empíricos de elevado nivel tiene siempre el carácter de hipótesis con respecto a los enunciados – de nivel inferior deductibles de ellos: “pueden quedar falsados cuando se falsa estos enunciados menos universales.65 A nosotros nos parece demasiado arriesgado afirmar que todo enunciado que es general con respecto a otro enunciado, guarde el carácter de hipótesis en relación a este ultimo de nivel inferior. Propiamente, Popper diluye aquí la diferencia entre teoría e hipótesis. Para rebatir esta posición equivocada de Popper, citaremos al paso los ejemplos de las hipótesis elaboradas sobre leyes o principios generales – como los principios de materialismo histórico, o bien las hipótesis construidas en base a modelos generales, tal es el caso de la “Marca alemana en relación con el modelo de “modo de producción asiático” tratados por Marx y Engels.66 Como vemos en estos ejemplos, el carácter de hipótesis de los niveles inferiores no es extensible a los niveles superiores. Hay que recordar, además que las hipótesis sólo pueden ser construidas sobre un conocimiento científico demostrado y verificado. Ahora, en lo que se refiere a la relación entre una hipótesis general y otra particular, queda claro que se trata de relaciones entre hipótesis. En cuanto a la aproximación a la realidad empírica, Popper tiene razón al señalar el papel de las hipótesis auxiliares en el sentido de aumentar el grado de falsabilidad (contrastabilidad) del sistema de hipótesis debido a su carácter empírico.67 También es digna de tomarse en cuenta su observación sobre el escaso valor de estas hipótesis en el desarrollo de la teoría.

65 R. Popper, La Lógica de la Investigación Científica, Madrid, Ed. Tecnos, 1977, p. 72
66Marx y Engels desarrollaron hipótesis sobre el carácter de las relaciones agrarias en Alemania (Marx citado por Kopnin, Op. cit., p. 440)
67 Popper ilustra esto con un ejemplo de las ciencias naturales; el principio de exclusión de Pauli correspondiente al campo de la teoría cuantica (véase K.R.Poper, Op. cit., p. 120). También vendria al caso la hipótesis sobre el agua clorurada en el ejemplo de Semmelweis citado por Hempel.
Pero, hay que tener presente, por otra parte, que en el campo de las disciplinas sociales, el tema de las hipótesis, y concretamente de este tipo de relaciones y funciones, no han sido suficientemente estudiadas.
Siguiendo con los criterios de clasificación, las hipótesis pueden ser clasificadas también por su metodología, dando por resultado el método de hipótesis modelos, hipótesis de principios y métodos de hipótesis matemáticas. Remitiéndonos a Kopnin, en el método de hipótesis modelos se trata de la construcción de teorías en base a modelos conocidos y utilizados para explicar relaciones y estructuras en un campo más específico por medio de analogías y homologías; podemos citar aquí los ejemplos de los modelos organicistas de la sociedad, o bien los modelos de los átomos de las moleculas construidos por analogía a los fenómenos del mundo habitual del hombre. En ciencias sociales el método de hipótesis modelos es muy frecuente, baste mencionar a algunos autores que los han utilizado como a Marx, Weber, Parsons, etc., aunque el punto de partida, como la forma de construir los modelos sea diferente.
Kopin nos advierte que el método de la hipótesis modelo no solo posee ventajas sino también defectos. Entre sus ventajas, esta la de disponer de un modelo coherente que refleja lo esencial y lo típico del fenómeno, una desventaja resulta cuando la construcción del modelo se hace en forma arbitraria y/o cuando se aplica mecánicamente a la realidad sin tomar en cuenta la especificidad y los distintos niveles.
Respecto al método de los principios, Kopnin nos dice que a primera vista, parece desligado de las hipótesis y al margen de ellas, ya que pasa directamente de la experiencia a los principios. “El método de los principios se basa en la extrapolación,  en la generalización de los datos experimentales. Las leyes observadas por vía experimental en un limitado grupo de fenómenos, se extienden a un grupo más amplio”.68 En las ciencias sociales, podemos decir que la historia recorre frecuentemente a la extrapolación: el ejemplo de la Marca y el Modo de Producción Asiatico ya citado. La generalidad del método de los principios ha quedado plenamente reflejado en la tesis de que la clave de la estructura del mono es la estructura del hombre; la tesis expresa, en gran parte, el método de extrapolación. La arqueología, la etnología y la antropología social recurren a este método frecuentemente

68 P.V. Kopnin, Op. cit., p. 433.
La hipótesis matemáticas tienen una aplicación más restringida en el campo de las ciencias sociales. Este método se basa en la extrapolación de las formulas matemáticas. Los investigadores que más han intentado desarrollar el método en las disciplinas sociales son los positivistas, al estilo de Lunderg, Galtung y Blalock. A diferencia de estos autores la posición materialista considera que la elaboración y la aplicación de modelos matemáticos a la realidad social deben tomar en cuenta la naturaleza especifica de los fenómenos sociales y el análisis concreto. Los modelos matemáticos reflejan una situación ideal que es necesario tomar en cuenta para no caer en el mecanismo. Pero de ninguna manera deben rechazarse los modelos matemáticos, se debe tender a la modelación matemática siempre y cuando su utilización esté plenamente justificada. Por el momento baste recordar los modelos marxianos respecto al proceso de circulación del capital, los modelos de la reproducción simple y ampliada, de la composición orgánica del capital, de la tasa de plusvalía, etc. Un rasgo distintivo de los modelos matemáticos marxianos consiste en que éstos están elaborados como una derivación del análisis genético-estructural materialista dialéctico.69
Las hipótesis se distinguen también por el procedimiento lógico que se ha utilizado en su elaboración, de tal modo las hipótesis pueden ser inductivas, deductivas o analógicas (homologicas).
La relación de las hipótesis con los problemas también es muy compleja e igualmente no ha sido estudiada. En principio podemos decir que aún en aquellos casos en que la hipótesis resulta falsa, significa un avance del conocimiento de la realidad. La hipótesis es la respuesta tentativa a una pregunta, a un problema. La hipótesis se deriva del problema, de su continuación lógica; está preñada del contenido del problema y lo presenta en forma más desarrollada. Podemos decir que la hipótesis está determinada por el problema, pero que a la vez observa cierta autonomía. Una forma de demostrar esto, es a través de ejemplos clásicos en la historia de las ciencias naturales, donde problemas que no tenían una base objetiva condujeron al descubrimiento de una ley o una teoría (como en el caso del flogisto). también se ha observado la situación en la que diferentes puntos de partida conducen al mismo descubrimiento.

69 Vease, J. Zeleny La Estructura Lógica de “El Capital” de Marx, México, Ed. Grijalbo, 1974, Cap. 8, pp. 141-163
Aquí hay que hacer la advertencia de que si bien el camino seguido por los científicos para llegar a un mismo objetivo o descubrimiento ha sido diferente, no lo ha sido respecto al método. A manera de ilustración nos referimos a algunos ejemplos citados por Bernal. Es sabido que en el descubrimiento de la ley de la conservación de la energía convergieron las investigaciones de tres científicos. Los puntos de vista correspondientes a los tres descubrimientos principales fueron radicalmente distintos: Mayer (1814-1887) llegó a su concepción a partir de las consideraciones filosóficas generales de tipo cósmico. Atrajo su atención la analogía entre la vis viva (energía) adquirida por los cuerpos que caían por efecto de la gravedad y el calor obtenido mediante la compresión de los gases. Joule (1818-1889) llegó a la idea a partir de los experimentos que realizaba para averiguar si el nuevo motor eléctrico era susceptible de convertirse en una fuente práctica de energía. Al advertir que ello era posible, pues toda la energía se consumía en el cinc, de muy elevado costo, de la batería impulsora, se vio obligado a considerar la equivalencia cuantitativa del trabajo y el calor...sobre Helmhotz (1847) indica que:”al intentar generalizar la concepción newtoniana del movimiento al de un gran número de cuerpos en atracción mutua, mostró que la suma de la fuerza y la tensión de que hoy llamaríamos energía potencial y cinética, seguía siendo la misma”.70 Todos estos puntos de partida tenían en común dar una explicación a la era del vapor, que había planeado una serie de problemas en cuanto la calor, la mecánica, la electricidad, las fuente de calor, el desgaste de la energía, etc. En la biología tenemos el ejemplo clásico de Darwin y Wallace; Darwin, miembro de una familia con tradición científica, formuló sus primeras hipótesis como consecuencia de sus observaciones, realizadas en su viaje alrededor del mundo en el famoso Beagle, empleando veinte años en sistematizar sus ideas y sus datos, mientras que Wallace, catorce años más joven que Darwin llegaba a las mismas conclusiones sobre la evolución por medio de su estudio acerca de la distribución de los animales en las Indias Orientales. Otro ejemplo es el descubrimiento de las bacterias y el  papel que juegan las enfermedades en el que convergieron, por caminos diferentes, Pasteur y Koch; el primero a través de sus estudios de las enfermedades en el gusano de seda, y Koch estudiando la multiplicación del bacilo de antrax, que lo condujo al aislamiento del bacilo de la tuberculosis.

70 J. D. Bernal, Historia de la Ciencia, Barcelona, 1967, Tomo I, pp. 452-453
     
            En las ciencias sociales también son frecuentes estos ejemplos. Marx y Engels en su época de juventud habían llegado a las misma conclusiones sobre la lucha de clases y el papel de la clase obrera. El camino seguido por cada uno de ellos había sido un tanto diferente. Marx había emprendido la critica revolucionaria de la Alemania de su tiempo en la Gazeta del Rhin, fundada por él; mientras que Engels hacía su análisis clásico de la situación de la clase obrera en Inglaterra. Más tarde desarrollarían sus ideas y coincidencias en una serie de trabajos conjuntos entre los que destacan la Ideología alemana y La sagrada familia. Es obligado también citar el caso de Morgan quien investigando las sociedades primitivas descubrió a su vez los principios fundamentales del materialismo histórico, en forma independiente a la obra de Marx y Engels.   
            Los ejemplos anteriores ilustran adecuadamente las relaciones dialécticas que se dan entre problemas e hipótesis, no son, de ninguna manera, relaciones mecánicas. La generalidad y universalidad de las leyes y principios permite que en el estudio de diversos problemas se produzcan hipótesis similares y se llegue a los mismos descubrimientos. también tenemos presente el hecho y la posibilidad de que un mismo problema tenga diferentes soluciones. A reserva de que esta cuestión sea profundizada, podríamos afirmar que existe una relación inversa entre la diversidad de soluciones y el nivel de generalidad. Para poner un ejemplo citaremos el principio de la “determinación en última instancia del factor económico”. A este nivel no es posible considerar diversas soluciones, se trata de un principio general. Cuando este principio se elaboró a nivel de hipótesis excluyó cualquier otra proposición en este sentido. En cambio se pasa a otro nivel y se trata de establecer el cómo o el cuándo, pueden existir diversas soluciones, por ejemplo, ¿cuándo se da el paso de un sistema a otro? Etc. Hay algunos casos en que diferentes hipótesis que se proponen como solución a un problema y que parecen contrapuestas son en realidad complementarias.
            Tal fue el caso en torno a la naturaleza de la luz, y la discusión se daba respecto a que se era ondulatoria o corpuscular. La conclusión se dió en el sentido de que la naturaleza de la luz era tanto crepuscular como ondulatoria. Ejemplos de este tipo son frecuentes a nivel de las disciplinas sociales; las causas de un movimiento revolucionario, o de una determinada crisis, etc.
            En cuanto a sus elementos la hipótesis es más rica que el problema. La hipótesis contiene no solamente los elementos del problema, sino, además, aquellos que intervienen como parte de la solución. Por ejemplo, en el problema ¿qué es una clase social? Se trata de investigar los rasgos que caracterizan a las clases sociales de tal modo que en la respuesta aparece el concepto de clase social desglosado en una serie de características. Una forma sencilla de expresar esta relación es la siguiente:
            A nivel de problema aparecen los elementos X y Z.
            A nivel de hipótesis aparecen los elementos X y Z más A, B y C
            Lo que distingue a la hipótesis del problema son los elementos A, B y C, ésta es la parte subjetiva de la hipótesis; es la parte que encierra la posibilidad de un conocimiento nuevo.
            La hipótesis no se presenta como el sólo cambio de la forma interrogativa o conminatoria a la afirmativa, ni tampoco es un simple agregado de elementos con respecto al problema, sino que representa una fase superior en el proceso del conocimiento del fenómeno. Tienen toda la razón aquellos autores que han conceptuado a la hipótesis como la punta de lanza de la ciencia, como el motor de su desarrollo. Sin hipótesis no hay desarrollo científico propiamente.
            Otra variante que hay que mencionar en cuanto a la forma que reviste la hipótesis, es la hipótesis problema. Este tipo de hipótesis pueden ser considerados como las respuestas o soluciones planteadas en forma de preguntas, o dicho de otra manera, que en la pregunta están ya contenidos los nuevos elementos. El asunto, como se ve en este caso, es puramente formal.
            Sobre el papel que cumple la hipótesis en el proceso de investigación, queda de manifiesto su importancia el señalar simplemente que este papel consiste en orientar la investigación. Las hipótesis son las que determinan cuáles y cuántos son los datos que vamos a recolectar y procesar, así como las técnicas que vamos a utilizar. Las hipótesis nos permiten aislar lo esencial, lo significativo y con ello nos aporta el criterio para establecer la cantidad de datos que necesitamos.
            Esto nos permite organizar nuestra actividad científica,; nos permite prever los recursos, las técnicas, los medios, el tiempo, los costos, etc., que se requieren para llevar a cabo nuestra investigación. Cuando se elabora una hipótesis hay que pensar en todas las consecuencias a que nos lleva su contrastación, pues de otra manera estaremos a la deriva, sin saber exactamente qué es lo que vamos a hacer, ni como lo vamos a hacer. No pocos investigadores piensan que la investigación consiste en recolectar toda la información posible sobre el objeto de estudio y llegado un momento se ven abrumados por una masa caótica de datos sin saber qué hacer con ellos; el resultado es la esterilidad científica. El trabajo científico es altamente selectivo y discriminatorio; se trata de registrar sólo aquella información que es significativa para la contrastación de nuestras hipótesis. Este carácter selectivo y discriminatorio nos permite darnos cuenta cuando seguimos una pista falsa, en términos de recursos y de tiempo tiene también un gran significado a nuestro marco teórico, replantear nuestros problemas y elaborar en consonancia nuevas hipótesis.
            Es muy importante tener presente, al elaborar nuestra hipótesis, su posibilidad de contrastación. El paso de las hipótesis a los indicadores es el tema de otro capitulo, por el momento nos limitaremos a decir que las hipótesis deben ser interpretadas o traducidas – ya sea a través de eslabones intermedios o a través de indicadores, según la hipótesis de que se trate – en términos de datos o conceptos que nos permitan manejar la realidad empírica. De otra manera no tiene caso formular hipótesis.
            A manera de resumen diremos, pues, que la hipótesis científica es la búsqueda del conocimiento objetivamente verídico de la realidad, es una de las formas principales de avance del conocimiento, contribuye a descubrir la naturaleza objetiva del fenómeno y a conocer las leyes de su movimiento es la punta de lanza del desarrollo científico, es el elemento que le da a la investigación y a la ciencia su carácter de sistema abierto.
            La hipótesis es la brújula que guía la investigación y la que determina las técnicas y medios de contrastación; por lo tanto posee un carácter heuristico al tender hacia un nuevo conocimiento y generar nuevos problemas. La hipótesis contribuye al avance del conocimiento aún en los caso en que es rechazada totalmente. Por su contenido, la hipótesis se nos presenta como un conocimiento que contiene un aspecto objetivo, en cuanto a su base científica, y un aspecto subjetivos en cuanto a su parte conjetural probablemente verídica.